Doctrina Fundamental
Creemos en el modelo bíblico de salvación: arrepentimiento, bautismo en el nombre de Jesucristo y recibir el Espíritu Santo con la evidencia de hablar en lenguas. Fomentamos la unidad en la fe.
Nuestra fe es bíblica, práctica y centrada en Jesucristo como el único Dios verdadero manifestado en carne.
Creemos en el modelo bíblico de salvación: arrepentimiento, bautismo en el nombre de Jesucristo y recibir el Espíritu Santo con la evidencia de hablar en lenguas. Fomentamos la unidad en la fe.
La Biblia es la Palabra inspirada e infalible de Dios. Toda doctrina y fe deben basarse en ella, bajo la guía del Espíritu Santo.
Creemos en un solo Dios eterno e indivisible, manifestado como Padre, Hijo y Espíritu Santo. No tres dioses, sino un solo Dios.
Dios se manifestó en carne como Jesucristo. En Él habita toda la plenitud de la Deidad. Es el único mediador entre Dios y los hombres.
El nombre de JESÚS es el nombre redentor de Dios. No hay otro nombre bajo el cielo por el cual podamos ser salvos (Hechos 4:12).
Dios creó al hombre a su imagen. El pecado entró por la desobediencia de Adán y Eva, pero en Cristo somos redimidos y restaurados.
El arrepentimiento genuino es necesario para el perdón. Es el primer paso hacia la salvación y consiste en confesar y abandonar el pecado.
Creemos en el bautismo por inmersión en el nombre de Jesucristo. Es un acto de obediencia para quienes se han arrepentido de corazón.
Es una promesa para todos los creyentes. Su evidencia inicial es hablar en nuevas lenguas y otorga poder para vivir en santidad.
Dios es nuestro sanador. La sanidad fue provista en el sacrificio de Cristo en la cruz y sigue vigente hoy para los que creen.
Ordenanza sagrada que recuerda el sacrificio de Cristo mediante el pan y el fruto de la vid como símbolos de su cuerpo y sangre.
Jesús lavó los pies como ejemplo supremo de servicio y humildad. Lo practicamos como un acto sagrado de amor fraternal.
El creyente está llamado a vivir separado del pecado, reflejando la pureza, justicia y carácter de Cristo en su vida diaria.
La gracia es el favor inmerecido de Dios que salva y nos enseña a vivir piadosamente en este mundo presente.
Dios restaurará todas las cosas según sus promesas proféticas para la edificación del Reino de los Cielos.
Jesús vendrá en las nubes. Los muertos en Cristo resucitarán primero y los creyentes vivos seremos transformados para siempre.
El diezmo es el plan financiero bíblico para el sostenimiento de la obra de Dios y la propagación del Evangelio.
El matrimonio es una institución sagrada establecida por Dios exclusivamente entre un hombre y una mujer.
Jesús regresará con poder y gran gloria. Es la bendita esperanza de toda la Iglesia Apostólica.
Período glorioso de mil años de paz y justicia en el que Jesucristo reinará soberanamente sobre la tierra.
"JESÚS es el Padre en su divinidad, el Hijo en su humanidad, y el Espíritu Santo en emanación. JESÚS es el Padre en la creación, el Hijo en la redención y el Espíritu Santo en la regeneración."